En la provincia de Castellón casi todo el mundo conoce a alguien que trabaja en la cerámica. Fábricas en Vila-real, Onda, l'Alcora, Nules o Almassora, empresas de esmaltes, de maquinaria, de transporte, almacenes que distribuyen a media Europa.
Y casi todas tienen algo en común en redes: un perfil con fotos de catálogo, alguna foto de la feria y poco más. Lo que hace la empresa de verdad no aparece por ningún lado.
El problema no es la falta de material. Es que se publica como si el cliente fuera el consumidor final, cuando el que decide es otro profesional.
Primero: a quién le hablas de verdad
Una empresa cerámica no vende a quien va a pisar el suelo. Vende, casi siempre, a alguien que elige por otros. Antes de grabar nada, decide a cuál de estos le hablas:
- Arquitectos e interioristas, que buscan ideas, acabados y soluciones para un proyecto concreto.
- Distribuidores y almacenes, que quieren saber si el producto se vende bien, si llega a tiempo y si la empresa es seria.
- Instaladores y colocadores, que necesitan saber cómo se trabaja la pieza: cortes, juntas, adhesivos, formatos grandes.
- Promotoras y constructoras, que miran plazos, volumen y que el producto dé pocos problemas en obra.
Cada uno se para por cosas distintas. Al arquitecto le interesa el proyecto terminado. Al colocador, cómo se corta una pieza de gran formato sin romperla. Si intentas hablar a los cuatro en cada publicación, no le hablas a ninguno.
Elige uno principal y uno secundario. Lo demás puede esperar.
Lo que ya tienes y no estás contando
La mayoría de empresas del sector tienen dentro lo que más engancha en redes: procesos que la gente nunca ha visto. Algunas ideas que salen de cualquier fábrica o almacén:
- Cómo nace una pieza: la prensa, el esmaltado, el horno, la clasificación. Treinta segundos de proceso bien grabado dicen más que diez fotos de catálogo.
- El control de calidad: qué se revisa, qué se descarta y por qué. Eso transmite seriedad a un distribuidor sin tener que decirlo.
- Una pieza en obra: cómo queda colocada, en luz real, no en un render.
- Preguntas de colocadores: cómo cortar, qué junta usar, qué errores se cometen al instalar. Una pregunta, un vídeo.
- La persona detrás: el técnico que lleva veinte años diseñando esmaltes, la responsable de laboratorio, el jefe de almacén. A otros profesionales les gusta ver quién hay al otro lado.
Nada de esto requiere un plató. Requiere entrar en la nave con un móvil y saber qué grabar.
Cuenta el caso, no el catálogo
Una foto de un porcelánico imitación madera no dice nada que no diga ya la web. Un caso, sí.
Un caso bien contado tiene tres partes:
- El problema del proyecto: una terraza que tenía que aguantar heladas, una tienda con mucho tránsito, una cocina que pedía una pieza sin juntas visibles.
- Qué se eligió y por qué: el formato, el acabado, la decisión técnica.
- Cómo quedó: imágenes del resultado, a poder ser con el arquitecto o el instalador contándolo en una frase.
Este formato le sirve al arquitecto (le da ideas), al distribuidor (le da argumentos para vender) y al colocador (ve cómo se resolvió). Es de lo poco que puede hablar a varios a la vez.
Las redes, una por una
No hace falta estar en todas. Para una empresa cerámica, cada red tiene su papel:
- Instagram: el escaparate de proyectos terminados y procesos cortos. Es donde muchos interioristas guardan ideas.
- YouTube: vídeos más largos de colocación, mantenimiento o visitas a fábrica. Los busca quien ya tiene una duda concreta.
- TikTok: procesos de fábrica, cortes, pruebas de resistencia de una pieza. Llega a gente joven del oficio y a curiosos que luego comparten.
- Facebook: sigue siendo útil para llegar a instaladores y pequeños almacenes de toda España.
Si solo puedes con una, empieza por Instagram con vídeos cortos. Y si un vídeo de colocación funciona, súbelo también a YouTube y a TikTok.
La feria no es todo el año
En el sector se concentra mucho esfuerzo en las ferias. Se prepara el stand, se graban los nuevos modelos y, cuando termina, las redes vuelven a dormir.
Usa la feria como arranque, no como final:
- Antes: enseña cómo se prepara una colección nueva sin enseñarla entera.
- Durante: graba conversaciones cortas con visitantes y con tu equipo, no solo el stand vacío.
- Después: dedica las semanas siguientes a explicar cada novedad por separado, con su caso de uso.
Una sola feria puede darte material para dos o tres meses si lo grabas pensando en eso.
Un plan de cuatro semanas para empezar
Si las redes de tu empresa llevan tiempo paradas, no intentes arreglarlo todo de golpe. Esto se puede empezar el lunes:
Semana 1. Elige a quién le hablas (por ejemplo, interioristas) y apunta diez preguntas que ellos os hacen a menudo. Graba en la nave cinco clips de proceso de 20 a 40 segundos.
Semana 2. Publica tres vídeos: dos de proceso y uno respondiendo a una de esas preguntas. Pide a un comercial que te pase fotos o vídeos de una obra reciente.
Semana 3. Monta tu primer caso con el material de la obra: problema, decisión y resultado. Publica también un vídeo con una persona del equipo explicando lo que hace.
Semana 4. Mira qué vídeo ha tenido más visualizaciones guardadas y compartidas, no solo "me gusta". Graba dos más con ese mismo enfoque.
Con dos o tres publicaciones a la semana es suficiente al principio. Lo que cuenta es mantenerlo.
Cuándo pedir ayuda
En muchas empresas del sector las redes acaban en manos del departamento comercial o de alguien de marketing que también lleva el catálogo, la web y las ferias. Lo que suele fallar no son las ideas: es el tiempo para grabar, editar y publicar cada semana.
Ahí es donde entra una agencia de contenidos: se encarga de la estrategia, los guiones, la grabación en vuestras instalaciones, la edición y la publicación. Nosotros trabajamos desde Castellón y vamos a grabar a cada empresa; puedes ver cómo trabajamos en la provincia en nuestra página de agencia de marketing en Castellón.
Si prefieres llevarlo con tu propio equipo, la consultoría son seis sesiones, una por semana, para dejar montado el método y que lo sigáis vosotros.
Sobre resultados, lo honesto es esto: puedes pegar el pelotazo el primer mes o tardar más de seis; depende de tu oferta, de a quién le hablas y de muchas cosas más.
Si tienes una empresa del sector cerámico y quieres ver qué se puede contar de ella, cuéntanos tu caso y lo vemos juntos.



